martes, febrero 12, 2008

Liderazgo patológico de Calderón

La mercadotecnia política que aprovecha la psicología de las masas para posicionar líderes es ahora vital para el acceso al poder. Sin embargo, es necesario que el líder tenga ciertas características aceptables que le hagan objeto fácil de la idealización de la masa, aunque desde un punto de vista ético y verdaderamente democrático, lo deseable sería que dicho líder respondiera de manera íntegra a las expectativas populares de progreso y justicia social. Por ejemplo, los líderes políticos actuales, tienden más a gastar en promoción de su imagen personal a través de mensajes que “posicionan” su imagen que en acciones de desarrollo social, que tal vez contribuirían más a una mejor percepción de la opinión pública. Así da cuenta de ello la siguiente noticia, publicada por la agencia de noticias de la revista Proceso:
México, D.F., 6 de noviembre de 2007 (apro).- El mismo día en que el presidente Felipe Calderón anunció la creación de un fondo de 200 millones de pesos de emergencia, en apoyo de las pequeñas y medianas empresas devastadas en Tabasco por la inundación, una comisión legislativa de la Cámara de Diputados informó que en lo que va del año, Calderón ha gastado más de 10 veces más que esa cantidad en promocionar su imagen a través de los medios electrónicos e impresos: 2 mil 650 millones de pesos en 10 meses.
¿Qué tan dispuesto está el líder a aprender de esta clase de errores? De acuerdo a la investigación, un líder sociopático y narcisista, no lo estaría. Más bien, daría explicaciones conformes a su patología, egosintónicas. A ello se agrega una patología grave del superyó. Kernberg (1984: 249), señala que: “conservar la honestidad social ordinaria y experimentar un sentido apropiado de culpa y responsabilidad moral en las relaciones con otras personas, hablan de la capacidad para mantener las funciones básicas del superyó”. Un líder que no conserva esta cualidad, está en el punto de considerársele antisocial. Precisamente, reconocer la capacidad de aprender de los errores de manera explícita, aleja a una persona de la soberbia característica del liderazgo patológico. A veces, el líder patológico estaría dispuesto, sí, a reconocer sus errores, pero solamente de cara a los resultados de las encuestas de opinión, es decir, si una determinada acción, le lleva a que el público le descalifique o le desconozca, lo cual implica más bien una respuesta reactiva a lo que se percibiría como una falta de gratificación narcisista.

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PSICOLOGÍA POLÍTICA

Desde esta lente puede realizarse una interpretación de la conducta política de la sociedad, pero también en el plano individual. Otro campo de acción es en la mercadotecnia política o bien en la construcción de mensajes de comunicación política.

La psicología política tiene acceso a todos los métodos de investigación que utilizan otras disciplinas psicológicas y por ello puede tener abordajes particulares de la realidad política, en cualquier nivel. Con la Psicología Política, puedes tener una visión distinta de lo que pasa en el Poder y en lo que las masas perciben de sus líderes.

Es importante que la Sociedad Civil se eduque y conozca la verdadera escencia psicológica de las personalidades políticas. Si queremos un cambio, debemos desenmascarar a los psicópatas que nos gobiernan.

Liderazgo Político Psicopatológico

En México hay un gobierno psicopatológico. Las conductas de la clase política así lo demuestran. La obsesión por el poder y destruir al adversario dan cuenta de una agresión que presentan normalmente los psicópatas más peligrosos que habitan en los reclusorios. Esta es la clase de gente que nos gobierna.



El colmo de la falta de sentido de realidad es proponer el mensaje de que "quien hable mal del gobierno, habla mal de México"

Las personas con estudios deben infundir confianza a toda la población. Debemos exorcisar el miedo y mejorar nuestra autoestima como mexicanos. Nuestro País tiene solución aunque los pesimiestas y miedosos que nos gobiernan lo nieguen o crean que solamente con la represión puede cambiarse.

Debemos hacer un esfuerzo por influir en la conciencia de las personas jóvenes, hacerles ver que son agentes de cambio y que no se puede dejar en manos de un gobierno inepto y represor su futuro.