miércoles, febrero 27, 2013

Comunicación Política

Existe toda una orquestación de comunicación política al inicio del "mandato" de Peña Nieto.

1. Reposicionar al ejército y policía federal, cuya imagen pública quedó maltrecha debido a los actos represivos de la supuesta "guerra al narco" de Calderón.
2. Aparentar que se combate a la corrupción. La detención de Elba Ester Gordillo es una simulación al más puro estilo salinista.
3. Hacer propaganda hacia la población para "convencerla" de que gobierna un "nuevo PRI", cuando en realidad se trata del mismo grupo de delincuentes con la integración de una nueva generación de ellos de mayor voracidad.
4. Dar a conocer planes contra "el hambre" y de "infraestructura", para tratar de ofrecer una imagen de que se mejorará la economía.

La realidad es que la depredación continuará. El sistema se está autodevorando y requiere consumir lo que le queda al pueblo. Esa misma voracidad autodestructiva, les va dejando poco espacio para el despliegue de su inteligencia.

La voracidad destructora de la camarilla en el poder, es un síntoma de su mega patología narcisista, no se dan cuenta de que al destruir al pueblo se destruyen a sí mismos. Ellos creen - sobre todo su líder Salinas - que son los únicos que pueden gobernar al país. Se equivocan, pues ya existen otros criminales que se les enfrentan y pronto la voluntad popular también les hará la guerra.

Esta condición autodestructiva debe aprovecharla el pueblo para atacar. Sin embargo, ante una resistencia y ataque popular, la represión violenta, que surge precisamente cuando la inteligencia se ha agotado, habrá de generar terror. ¿Cómo se puede en esta lucha ir por el cambio sin caer en el juego de terror del estado? Se ha llegado a un  punto en el que el pueblo ya no puede mantenerse en la inacción. La sobreviviencia del país está en juego.

martes, febrero 26, 2013

Propaganda Represiva Salinista

Salinas está de vuelta en el poder. O tal vez nunca se fue. Es el mejor testaferro de los intereses del gran capital internacional y por eso ahí lo sostienen. Es un poder destructivo, pudiera decirse maligno y antipopular.

Este sostenimiento requiere de propaganda. Se utiliza primordialmente para apuntalar al títere Peña Nieto y a sus fuerzas represivas. No es de balde que traten de reposicionar al ejército en el imaginario popular.

Cada vez irán apretando más las pinzas de la represión. De ahí que quieran sobredimensionar y criminalizar los conflictos estudiantiles en al ciudad de México o que instiguen el odio mediático contra las polícias y fuerzas de autodefensa populares. Saben que por ahí y por muchos otros lados estamos surgiendo para enfrentar su podredumbre.

¿Cuál puede ser la mejor defensa popular? Pareciera que una población agotada por la depredación económica, cultural y moral no sería capaz de defenderse y que la represión aumentada acabaría por reprimirles.

Hay que empezar por estar ajenos cada vez más a sus estrategias económicas y culturales. La solidaridad popular en las actividades económicas, alejarse del tráfico de los oligopolios es imprescindible.

La manifestación pública a favor de los derechos de las personas reprimidas y cooperar económicamente para el sostenimiento familiar con aquellos que han sido heridos o detenidos debe ser una práctica cotidiana. Debemos convertirlo en cultura, sí, una cultura de la protesta.

Seguramente se incriminará falsamente a cada vez más personas que no quieran vender su dignidad y que quieran alejarse de los entes podridos que componen a la clase política. Desde allí, se acusará falsamente, se difamará y se pretenderá llevar a la muerte a muchas personas. Debemos oponernos espontáneamente, todos los días, en todos los medios contra esta represión planeada.

Salinas cree que su labor destructiva será fácil. Le pondremos muchos obstáculos hasta el fin. Hacer crecer una cultura de la protesta popular, le pondrá en el entredicho. Sobre todo hay que avergonzarlo a él y a sus secuaces narcisistas, eso no lo tolerará.

martes, febrero 12, 2013

La clase política mexicana esta hiperpoblada de psicópatas. La impunidad es su marca y tratan de mantenerla a toda costa.

Una de las maneras en que costean su impunidad es a través de la obtención de concesiones públicas, como son los casinos y las gasolineras. De ahí obtienen liquidez necesaria para la compra de conciencias de todo tipo, desde las intelectuales hasta la de consejeros de organismos supuestamente autónomos.

PSICOLOGÍA POLÍTICA

Desde esta lente puede realizarse una interpretación de la conducta política de la sociedad, pero también en el plano individual. Otro campo de acción es en la mercadotecnia política o bien en la construcción de mensajes de comunicación política.

La psicología política tiene acceso a todos los métodos de investigación que utilizan otras disciplinas psicológicas y por ello puede tener abordajes particulares de la realidad política, en cualquier nivel. Con la Psicología Política, puedes tener una visión distinta de lo que pasa en el Poder y en lo que las masas perciben de sus líderes.

Es importante que la Sociedad Civil se eduque y conozca la verdadera escencia psicológica de las personalidades políticas. Si queremos un cambio, debemos desenmascarar a los psicópatas que nos gobiernan.

Liderazgo Político Psicopatológico

En México hay un gobierno psicopatológico. Las conductas de la clase política así lo demuestran. La obsesión por el poder y destruir al adversario dan cuenta de una agresión que presentan normalmente los psicópatas más peligrosos que habitan en los reclusorios. Esta es la clase de gente que nos gobierna.



El colmo de la falta de sentido de realidad es proponer el mensaje de que "quien hable mal del gobierno, habla mal de México"

Las personas con estudios deben infundir confianza a toda la población. Debemos exorcisar el miedo y mejorar nuestra autoestima como mexicanos. Nuestro País tiene solución aunque los pesimiestas y miedosos que nos gobiernan lo nieguen o crean que solamente con la represión puede cambiarse.

Debemos hacer un esfuerzo por influir en la conciencia de las personas jóvenes, hacerles ver que son agentes de cambio y que no se puede dejar en manos de un gobierno inepto y represor su futuro.