miércoles, noviembre 19, 2014

Mentira y Represión


Enrique Peña, ante la debacle de su credibilidad e imagen, con una insoportable vergüenza, acompañado de sus esbirros y aconsejado por quienes le manipulan desde el poder político y económico, ha comenzado a desarrollar dos estrategias:
1.       Restar credibilidad y descalificar los ataques a su gobierno y a los millones de mexicanos que exigimos su renuncia por cobarde, inepto, corrupto e irresponsable.
2.       Comenzar una estrategia represiva basada en amenazas, intimidaciones, provocaciones e infiltraciones de protestas populares, a las que seguramente seguirán más desapariciones y otros crímenes de Estado que continuarán la saga que se inició ya hace 25 años con Salinas.
La organización popular debe seguir enfrentando estos embates y salir victoriosa. Para ello necesitamos cerrar filas en un frente organizado de desobediencia civil pacífica. Ya hemos dado muestra de la efectividad de nuestros golpes y si seguimos, muy pronto podremos disfrutar del anhelado Estado Democrático que todos los mexicanos queremos para vivir en Paz.
Desde el asesinato de Gil y Ovando, pasando por el del Cardenal Posadas, la cultura de la muerte del PRI y luego la de su cómplice en el poder el PAN, empezaron a realizar un genocidio de jóvenes que no ha tenido fin. Ya son más de cien mil personas asesinadas a causa de una estrategia de Estado Terrorista. Acteal, Atenco, Aguas Blancas, Ciudad Juárez, Villas de Salválcar, San Fernando, Creel, Allende, Tlataya, son lugares junto a muchos en donde el Estado Terrorista y sus cómplices ejecutores y financieros, han querido imponer el miedo a toda la población. En este sangriento lapso histórico, millones de mexicanos han tenido que emigrar a los Estados Unidos. Tres fraudes electorales al menos, ataques constantes a la democracia y la libertad de expresión, son acciones que el pueblo mexicano debe tomar en cuenta para el ajuste de cuentas que les haremos seguramente a todos estos criminales psicópatas.
El NarcoEstado terrorista que gobierna este país, en su campaña de aterrorización de la población civil, a fin de que caiga en la desesperanza y acepte el autoritarismo, ha llegado a extremos difíciles de creer.
Por ejemplo, el ministro de educación Emilio Chuayfett que dio carta blanca a la coacción de las Normales Rurales en México, como la de Ayotzinapa, por lo que los estudiantes protestaban, es la misma persona que instrumentó como ministro de gobernación en 1996 la masacre de Acteal, en Chiapas, en la que 45 hombres y mujeres tzotziles perdieron la vida a manos de paramilitares. No debe olvidarse la represión de Atenco en 2006, en la que también hubo pérdidas humanas y la policía violó a mujeres que se manifestaban, estos sucesos fueron por órdenes del entonces gobernador del estado de México y actual presidente de la república, Enrique Peña Nieto. Esto es solamente una pequeña mención de todas las masacres que están ocurriendo en México. El Procurador o Fiscal General, Jesús Murillo Karam es parte de la misma camarilla; en su momento, cuando gobernó el Estado de Hidalgo, cerró la escuela normal equivalente a la de Ayotzinapa en su estado. Esta persona ha mentido cínicamente durante más de 30 días a los padres de los estudiantes desaparecidos y asesinados, con tal de ejercer un control político de daños ante las protestas generalizadas que hasta el día de hoy no paran y crecen.
SON UNA BANDA DE CRIMINALES ASESINOS LAS PERSONAS QUE GOBIERNAN MÉXICO ACTUALMENTE. Le dieron ejemplo y licencia para matar a otros criminales en puestos menores y para encumbrarse en el poder recibieron dinero de todos los carteles del narcotráfico. Con ese dinero pagaron a todos los medios de comunicación que tienen comprados. Los vínculos del PRI en el gobierno con la delincuencia organizada son innegables desde hace muchos años y esto le ha permitido a la mafia en el poder tejer una extensa red de complicidades. Ponen a la ciudadanía en general en el extremo de aceptar extorsiones de todo tipo para poder sobrevivir.
En este momento, estamos generalizando la protesta en México. Con valor y determinación lo hacemos, pues se ha puesto en marcha un movimiento popular creciente en el país en el que ya nada importa. Queremos un legado de libertad para nuestros hijos.   
La campaña de desinformación del gobierno y sus medios ya no nos engaña. Pero debemos generar nuestras propias redes de comunicación política solidaria. Las redes sociales de internet, la participación en foros públicos y nuestra voz en todos los lugares ayudarán a que se desmantele este burdo intento que hacen de sostenerse en el poder. Debemos seguir protestando y tomando cada vez más acciones de resistencia civil pacífica hasta que caigan.

Por lo que toca a generar provocaciones para luego tener el pretexto de reprimir violentamente, debemos dar siempre la cara en las manifestaciones. Somos millones y no debemos tener miedo. 

martes, noviembre 04, 2014

Pasar a la Acción

Dejar de comportarnos como ciudadanos sometidos y pasar a ejercer una ciudadanía proactiva, para enfrentar a un Narcoestado genocida es un imperativo al que ningún mexicano puede ser ajeno. No podemos volver otra vez a la sumisión pasiva.
Actuar en pro de la transformación del país implica no someternos a las autoridades actualmente impuestas por la mafia en el poder.
Nos enfrentamos en los medios de comunicación masiva (periódicos, revistas, radio y televisión)  e incluso en las redes sociales a partidarios duros y pagados por nuestros adversarios, pero también a personas que por miedo obedecen a las directrices de la mafia en el poder. Estas personas de pensamiento autoritario, basan su discurso más en la memorización de lo que la mafia en el poder (autoridades) les han dicho y repetido constantemente mediante su propaganda mediática que en una fuente independiente y objetiva. En estas personas existe una fuerte tendencia a no integrar la información y producir una opinión propia, sino que la aíslan y toman como propias y aceptables las opiniones de los portavoces del régimen autoritario. El miedo que han asimilado debido a la propaganda de los hechos sangrientos hace que crean que lo mejor es que haya una autoridad fuerte que se imponga y gobierne (Altmeyer, 2004).
Tanto el fusilamiento de civiles desarmados en Tlataya como la actuación de los policías de Iguala en la desaparición forzada de los estudiantes normalistas, a quienes agredieron con furia homicida, hace ver que las personas que tienen una asignación en los cuerpos de seguridad, pasan de ser sujetos que favorecen por miedo a un gobierno represivo, a constituirse en perpetradores voluntarios (Goldhagen, 1996). Vienen a ser parte de una institución de matanza genocida, que encabeza el jefe del Ejecutivo Federal, quien representa a la mafia en el poder. Esto es algo que todos los militantes de Morena debemos transmitir a la Opinión Pública Nacional e Internacional.
El Narcoestado mexicano decretó de facto la violencia de todos los cuerpos represores contra los jóvenes. El genocidio es patente. Debemos convencer a la mayor cantidad de personas posible, que deben alejarse de una posición autoritaria que apruebe a un Estado genocida que mata jóvenes. Esto implica exorcizar el miedo en las personas que tienen pensamiento autoritario como resultado de la propaganda política de la mafia en el poder. Es importante repetirles que dicha actitud la tienen por miedo.
Es importante también instilarles esperanza, que dejen de ver a un México como un país violento y sin esperanza, que con Morena podemos cambiar al país, si ellos se suman a nosotros. Debemos incluir a las personas que se alejan del miedo causado por el Narcoestado genocida.
Debemos hacerles ver y creer que nosotros no somos violentos ni peligrosos y demostrarles cómo la mafia en el poder ha generado grupos de paramilitares genocidas que siempre aparecen con ligas con el Narcoestado o mafia en el poder.
Pero pasar a la acción, más allá de convencer a posibles votantes de manera propagandística, puede ser mucho más efectivo. La cuestión está en qué podemos hacer los militantes de Morena para que por medio de nuestras acciones de resistencia civil pacífica, sigamos ganando adeptos.

Referencias
Altmeyer, R. (2004). The other “Authoritarian Personality”. En Jost, J. y Sidanius, J. (2004). Political Psychology. New York, Psychology Press.

Goldhagen, D. (1996). Los Verdugos Voluntarios de Hitler. Madrid, Taurus, 2003. 

PSICOLOGÍA POLÍTICA

Desde esta lente puede realizarse una interpretación de la conducta política de la sociedad, pero también en el plano individual. Otro campo de acción es en la mercadotecnia política o bien en la construcción de mensajes de comunicación política.

La psicología política tiene acceso a todos los métodos de investigación que utilizan otras disciplinas psicológicas y por ello puede tener abordajes particulares de la realidad política, en cualquier nivel. Con la Psicología Política, puedes tener una visión distinta de lo que pasa en el Poder y en lo que las masas perciben de sus líderes.

Es importante que la Sociedad Civil se eduque y conozca la verdadera escencia psicológica de las personalidades políticas. Si queremos un cambio, debemos desenmascarar a los psicópatas que nos gobiernan.

Liderazgo Político Psicopatológico

En México hay un gobierno psicopatológico. Las conductas de la clase política así lo demuestran. La obsesión por el poder y destruir al adversario dan cuenta de una agresión que presentan normalmente los psicópatas más peligrosos que habitan en los reclusorios. Esta es la clase de gente que nos gobierna.



El colmo de la falta de sentido de realidad es proponer el mensaje de que "quien hable mal del gobierno, habla mal de México"

Las personas con estudios deben infundir confianza a toda la población. Debemos exorcisar el miedo y mejorar nuestra autoestima como mexicanos. Nuestro País tiene solución aunque los pesimiestas y miedosos que nos gobiernan lo nieguen o crean que solamente con la represión puede cambiarse.

Debemos hacer un esfuerzo por influir en la conciencia de las personas jóvenes, hacerles ver que son agentes de cambio y que no se puede dejar en manos de un gobierno inepto y represor su futuro.